Cómo Hablar Con Las Mujeres y Seducirlas 💖 👨‍❤️‍💋‍👨💋

Si deseas mejorar tu forma de relacionarte con las mujeres desarrollar habilidades de comunicación es fundamental. Por desgracia, ellas manejan un estilo de comunicación distinto al nuestro, ya que mientras nosotros utilizamos un lenguaje predominantemente lógico ellas utilizan un estilo de lenguaje muy emocional.

Por ello, a continuación vamos a brindarte algunos tips para comunicarte mejor con ellas, estimulando sus emociones, obteniendo su atención de inmediato, y generando un fuerte sentimiento de atracción que te permita seducirlas más fácilmente.

 

Cómo Hablar Con Las Mujeres

Para nadie es un secreto que las mujeres dicen una cosa pero el significado de lo que dicen es diferente, un “no” podría interpretarse como un “tal vez”, un “tal vez” podría realmente significar un “sí”, y cosas por el estilo. Después de mucho lidiar tratando de entender el lenguaje femenino muchos hombres se dan por vencidos mientras se preguntan ¿quién puede entender a las mujeres?

Por fortuna, tú estás a un paso de entender su forma de expresarse y comprobar que entenderlas no es difícil en absoluto.

Mira, las diferencias en el estilo de expresión entre hombres y mujeres se deben a que en cada sexo predomina el uso de diferentes hemisferios cerebrales. El hombre es más lógico y más analítico, mientras que la mujer es más instintiva y emocional. Esta es una diferencia muy importante y constituye quizá el más grande dolor de cabeza para muchos hombres (y para muchas mujeres también.)

Como hombre tú piensas de forma lógica, y eres directo en tu forma de expresarte. La mujer no es así, ella tiene un estilo de expresión más indirecto. Un ejemplo aclarará mejor a lo que me refiero:

Cuando quieres algo, digamos una pizza, ¿cómo lo expresas? Dices “Tengo hambre, quiero una pizza”, ¿verdad?

Y si tienes una cita y quieres ir a ver una película, ¿qué dices?

Dices “Quiero ir a ver X película, ¿vamos?” o “¿Te gustaría que viéramos X película?”

Tal es la comunicación directa masculina, pero insisto, las mujeres no se expresan así. Su estilo es más sutil, más indirecto. Si una mujer quiere que la lleves a comer pizza o que la lleves al cine a ver una película expresará su intención de forma indirecta, tan sutil que te ofrece una oportunidad de divertirte muchísimo.

Si ella quiere que le compres pizza te dirá “¿No tienes hambre? ¿No se te antoja una pizza?” o “¿Recuerdas que a tres cuadras de aquí hay una pizzería y ofrecen reparto a domicilio?”

Si ella quiere que la lleves al cine a ver una película te dirá “¿Verdad que se ve que la película X está muy buena?” o “Me dijeron que la película X está buenísima, yo todavía no la veo”.

Tal es el estilo indirecto de expresión típico del sexo femenino; en otras palabras, la mujer insinúa sus deseos pero rara vez los expresa directamente. Debes estar atento a sus palabras e identificar cualquier insinuación pues así como ella no te dice directamente que quiere comer pizza tampoco expresará en forma directa si tú le gustas, si te desea, si quiere pasar la noche contigo.

Ahora que conoces la forma en que las mujeres se expresan puedes tener una idea de cómo hablar con ellas. En realidad hay dos cosas que puedes hacer, puedes adaptar tu lenguaje para hacerlo indirecto también, o puedes educarlas a ellas para que adapten su lenguaje al tuyo siendo más directas.

Esto último difícilmente se logrará, pero al menos servirá para afirmar tu actitud de liderazgo y demostrar que sí entiendes lo que ella dice. La estrategia es sencilla, pídeles ser más directas, solo procura hacerlo en forma divertida para no hacerles creer que te burlas de ellas. Por ejemplo:

 

Ella dice: “¿No tienes hambre? ¿No se te antoja una pizza?”

Tú respondes: “No, pero si tú quieres pizza dímelo directamente”

 

O también:

Ella dice: “¿Recuerdas que a tres cuadras de aquí hay una pizzería, y ofrecen reparto a domicilio?”

Tú respondes: “¿Me estás queriendo decir que quieres pizza, o es idea mía? ¿Por qué no eres más directa y me dices lo que quieres?”

 

La estrategia de adaptarte al uso del lenguaje indirecto es increíblemente poderosa porque tú puedes decir cosas como “¿No crees que el sexo es lo más maravilloso que pueden compartir un hombre y una mujer?” o “Se dice que tu pareja ideal puede estar en cualquier parte, incluso aquí”.

Cualquier cosa que desees expresar puede ser traducido a lenguaje indirecto, al hacerlo de esta forma la mujer lo asimilará mejor porque estarás estimulando sus emociones, a diferencia del lenguaje directo masculino que ofrece muy poco estímulo emocional por ser lógico y analítico.

Incluso puedes ir un paso adelante y darle órdenes que serían difíciles de aceptar para ella si fueran expresadas con lenguaje directo. Por ejemplo: “¿No te parece que hay mucho ruido aquí? Deberíamos ir a tu casa para tener más privacidad”

 

 

Cómo usar el estilo indirecto de expresión.

Para expresarte en forma indirecta puedes hacer dos cosas…

 

  1. Convertir tus ideas en preguntas: “¿No te parece que…?”, “¿no crees que…?”, “¿qué opinas sobre…?”, “¿no te gustaría…?”, u otras similares.
  2. Expresar tu idea como si la hubiera dicho alguien más o como si fuera algo que mucha gente afirma: “Me han dicho…”, “Es bien sabido que…”, “Leí en un libro que…”, o por el estilo.

En lo personal prefiero utilizar preguntas porque así extiendes la conversación durante un buen rato debido a que ella debe responderte, y al ser preguntas abiertas su respuesta puede ser tan extensa como la imaginación de la chica con la que estás. También puedes intercalar expresiones del tipo “me han dicho…”, pero en una menor proporción y con el único objetivo de añadir credibilidad a algo, cuestiones controversiales en las que ella puede decir “Bueno, si todo el mundo lo dice –o hace- entonces está bien”.

 

Las órdenes directas

No obstante, el estilo de comunicación directo puede ser utilizado con éxito para afianzar tu liderazgo masculino, al dar órdenes. No me refiero a esas órdenes incrustadas de las que tanto se habla en los foros de seducción, sino a órdenes directas como “Prepárame un sándwich”, “Dame un masaje”, o “Sácate la ropa” en un nivel más elevado de intimidad.

¿Puedes observar cuánto te aleja esto del hombre promedio?

Las mujeres, al menos las solteras más atractivas, están acostumbradas a recibir halagos, obsequios, suplicas, ruegos… todo, menos órdenes directas.

Así que de pronto se encuentran en su camino a alguien que se atreve a darles órdenes, algo a lo que no están acostumbradas…

¿Qué crees que pasará?

Se resistirán, sobre todo al principio, pero no evitarán sentirse intrigadas por alguien tan diferente a los demás. “¿Qué se cree este hombre? ¿Quién se piensa que es para querer mandarme?”

Dicha resistencia la expresará negándose a hacer lo que le pides, pero eso no es malo, al contrario, debes sentirte feliz si ella se niega a acatar tu orden porque ello te proporciona una excelente oportunidad para demostrar que tu contexto es fuerte: Mantente firme.

Si te mantienes firme hasta que ella haga lo que le ordenas demostrarás que tu contexto es fuerte, y eso te hará demasiado atractivo para ella. Sus pensamientos ahora serán “¿Por qué este hombre me domina de tal manera? ¿Acaso me gusta?”

Cabe aclarar que para no enfrentar una resistencia fuerte tus órdenes no deben ser complicadas ni controversiales, no deben comprometerla a ella ni sus valores. Los mejores resultados los obtendrás cuando le ordenes algo que a ella le guste y convenga llevar a cabo.

Para ilustrar cómo trabajan las órdenes directas observa el siguiente guión:

 

Tú: Prepárame un sándwich.

Ella: ¿Qué? ¡No soy tu criada! Prepáratelo tú.

Tú: Shhhh. Calla y prepárame un sándwich.

Ella: ¿Qué te estás creyendo?

Tú: Shhhh. Anda y prepárame un sándwich, ¡Te conviene!

Ella: Está bien, lo haré, pero porque quiero, no porque tú me lo ordenes.

Tú: Ok, Anda.

 

¿Qué pasó aquí?

¡Venciste! Impusiste tu contexto sobre el suyo, cumplió tu orden u ahora está algo confundida preguntándose por qué lo hizo. Este sentimiento de confusión funciona como un anestésico consciente y puedes aprovecharlo para escalar físicamente tomando su mano, abrazándola, besando su mejilla o cuello, en fin. La situación es propicia para ello.

El principal beneficio de las órdenes directas es que la preparan para dejarse guiar por ti, cada nueva orden recibe menos resistencia que la anterior, y esto es bueno porque cada nueva orden es más íntima y atrevida. Comienzas mandándola a prepararte un sándwich y terminas ordenándole que se quite la ropa o que te dé una mamada, y ella lo hace, siempre y cuando esté acostumbrada a tus órdenes y se sienta cómoda con ellas.

 

 

Los mejores temas para conversar con las chicas

Con frecuencia me piden publicar una lista de los mejores temas para hablar con las mujeres, me pregunto por qué es una pregunta tan recurrente cuando responderla es fácil si se recurre al sentido común.

Cada mujer es diferente, sus gustos son diferentes, sus intereses son diferentes, y sus temas de conversación favoritos son diferentes también; en consecuencia resulta imposible definir una lista de temas que sean adecuados para conversar con el cien por ciento de las mujeres.

Que no haya temas estándar para conversar con las mujeres no es una mala noticia en absoluto, por el contrario, es una excelente noticia para ti porque no tendrás que volverte erudito en un tema específico para mantener su atención puesta en ti, ni memorizar extensos guiones para más tarde recitarlos ante ellas como si fueras un robot.

Insisto, cada mujer es diferente y sus temas de conversación favoritos son diferentes también; por tanto, lo mejor que puedes hacer es dejar que sea ella quien te haga saber sus temas de conversación favoritos. Ella te lo dirá, pero al más puro estilo femenino, es decir, de forma indirecta.

 

Ilustrémoslo con un ejemplo:

Estás con una chica a la que recién estás conociendo, ambos están sentados en la banca de un parque conversando trivialidades. De pronto pasa ante ustedes un niño que ha sacado a pasear a su perro, ella te dice “¿Viste? ¡Qué bonito perro!”

Ella te está dando un tema de conversación, en lenguaje indirecto te está diciendo que le gustan los perros y que le gustaría hablar sobre perros; pregúntale si le gustan los perros y tendrás tema de conversación para rato, tal vez termines enterándote que es estudiante de medicina veterinaria y que solo hace el amor con hombres que gustan de los perros.

Las preguntas son una excelente herramienta de conversación justamente porque te permiten identificar los temas que disfruta la dama con la que conversas, además de darte la oportunidad de extender dichos temas y sacarles jugo.

 

La importancia de identificar sus valores

Descubrir los valores de cualquier persona, incluyendo a la chica que te gusta, es realmente fácil y puedes lograrlo a través de una conversación en apariencia trivial. No obstante es sumamente poderoso debido a la gran conexión que genera.

Al conocer sus valores estás llegando al fondo de sus deseos, a la intención subyacente detrás de cada intención, comportamiento o actitud. Cuando conoces dicha intención subyacente puedes controlar sus estados emocionales, con todos los beneficios que ello representa para ti.

Nada mejor que un ejemplo para ilustrar cómo extraer los valores de una mujer:

Imagina que estás con una morena voluptuosa y escultural (a mí me gustan las morenas, pero tú puedes imaginar al tipo de mujer de tu preferencia), y ella te dice que le gustan los hombres de mayor edad que ella…

Ella: Me gustan los hombres de mayor edad que yo.

Tú: ¿En serio? ¿Por qué? ¿Qué es lo que te gusta de este tipo de hombres?

Ella: Bueno, es quizá que son más maduros y más seguros de sí mismos.

¿Ves? Has descubierto sus valores. No es que le gusten los hombres mayores que ella por ser mayores, sino porque son maduros y poseen seguridad. Ya tienes con qué trabajar, incluso si en un principio pensaste que al ser menor que ella estabas en desventaja ahora sabes que si demuestras madurez y seguridad en ti mismo le resultarás atractivo, y no puede ser de otra forma porque ella misma lo dijo y debe ser coherente consigo misma.

 

Puedes quedarte aquí o seguir escarbando más profundamente dentro de su psique…

Tú: ¿Cómo sabes cuando un hombre es maduro y seguro de sí mismo?

Ella: Mmmm… Nunca lo había pensado, pero creo que es cuando no tiene miedo de nada, cuando expresa lo que quiere sin temor de lo que los demás puedan pensar, cuando es atrevido sin caer en lo vulgar. Algo así, ji ji.

¡Yupi! Un par de preguntas y ya sabes cómo debes comportarte con ella para resultarle atractivo. De aquí en adelante tu actitud debe ser desinhibida, mostrarte atrevido sin ser vulgar, expresar tus intenciones sin preocuparte por lo que los demás piensan.

A medida que el tiempo transcurre deslizas tu brazo detrás de su espalda y la abrazas. Ella pregunta sorprendida “¿Qué estás haciendo?”, a lo que tú respondes con mucha seguridad: “Me gustas, y lo estoy expresando sin temor”. Ella lo dijo y debe ser coherente consigo misma por lo que permanecerá pensando cómo actuar, quedará en un estado de shock temporal, lo que la hace vulnerable a un nuevo avance tuyo… ¡Bésala ahora!

Descubrir sus valores también te ayudará a controlar la relación posteriormente e imponer tu contexto sobre el suyo.

Imagina que estás conversando con una chica, puede ser la misma del ejemplo anterior o una distinta. Te interesa saber las cosas que ella disfruta hacer y te dice que le gusta salir a divertirse con sus amigas, esto es como un balde de agua fría para ti porque lo que menos deseas es llevar a un trío de chaperonas cada vez que sales con ella, por si esto fuera poco también te dice que lo que le gusta hacer cuando sale con ellas es bailar, lo que constituye una fatal noticia para ti que tienes, como se dice comúnmente, dos pies izquierdos.

Sin embargo, si escarbas un poco en sus valores seguramente encontrarás otras actividades que satisfacen el mismo deseo subyacente pero que son más acertadas para ti…

 

Tú: ¿Qué te gusta hacer para divertirte?

Ella: Pues me gusta salir con mis amigas, los fines de semana vamos a bailar.

Tú: ¿Te gusta bailar? ¿Qué es lo más disfrutas de bailar?

Ella: Es divertido, me relaja y me hace sentir bien.

Tú: ¡Wau! ¿Cómo es para ti sentirse bien? ¿Qué es lo que sientes realmente cuando bailas?

Ella: Mmmm, pues no lo sé, yo diría que alegría y bienestar.

 

Ahora ya sabes que el deseo subyacente detrás del baile es la sensación de alegría y bienestar que este le proporciona, ahora solo necesitas identificar otra forma de proporcionarle dicha sensación, así que continúas:

 

Tú: ¿Hay algo más que te proporcione esa sensación de alegría y bienestar de la que hablas?

Ella: Pues, ya que lo mencionas creo que sí… mmm… Sí, la música me ayuda a mantenerme alegre también.

 

Bueno, ya lo sabes, pero ¿para qué te sirve este conocimiento? ¡No tienes idea de lo útil que te resultará más adelante!

Pasan los días y tú ya tienes una relación con ella, están en tu departamento y ella –como es de esperarse- quiere que la lleves con sus amigas a bailar. Pero como tú no quieres ir a bailar, menos aún con sus amigas, le dices que no mientras en tu modular reproduces su música favorita. Ella te reclamará pero solo un poco porque la música está ofreciéndole esa alegría que ella busca en el baile, así que ella estará a gusto y tú ni se diga, te habrás salido con la tuya y ahora podrás hacerle el amor toda la noche en vez de perder el tiempo en algo que tú no disfrutas.

Ella estará muy intrigada preguntándose por qué tú no la llevas a bailar ni la acompañas cuando sale con sus amigas, y sin embargo la haces sentir tan bien cuando está contigo.

 

Hilos conversacionales

Tú puedes generar un sentimiento de afinidad y confianza con cualquier mujer, como si tuvieran mucho tiempo de conocerse, aún cuando no sea así. Simplemente pon atención a aquellos argumentos que ella exprese y que hagan referencia a sus experiencias personales, sentimientos y recuerdos, por ejemplo cuando hable sobre su familia, sobre lo que hizo la otra noche, sobre sus travesuras cuando era niña, o sobre cómo se siente por algo. Cuando escuches un comentario así debes grabarlo en tu mente y mencionarlo en otro momento y en otro contexto, incluso varias veces.

Como ejemplo, imaginemos a un grupo conformado por tres chicas y a ti te gusta una de ellas, Camila, quien platica lo siguiente:

 

-Me fui de vacaciones a una playa, pero no en una zona turística, sino en un pueblito muy tranquilo y lleno de vegetación. ¡No saben, me sentía en el paraíso!

 

La conversación continúa, y minutos después tú estás hablando sobre tus últimas vacaciones:

 

-No pude alejarme demasiado de la ciudad pero aproveché el tiempo libre para practicar uno de mis hobbies, pintar. Cuando pinto me siento en el paraíso, así como se sintió Camila durante su estancia en esa playa tan tranquila y llena de vegetación.

 

De esta manera es posible crear un fuerte sentimiento de familiaridad aún cuando estén conversando por primera vez. Para hacerlo posible es necesario manejar una comunicación activa, no sólo hablar y hablar, no sólo escuchar sin hablar. Puedes tomar el control de la conversación con preguntas y narrar historias divertidas que generen alto valor, pero mantente al pendiente de cuando ellas expresen sentimientos, emociones, aspectos personales o intimidades. Nota que la razón de que las vacaciones de Camila resultaran ser un excelente hilo conversacional es que encierran cuestiones altamente emocionales. La frase “me sentía en el paraíso”, expresa un sentimiento, y los sentimientos son temas que pertenecen al más alto nivel de intimidad.

 

Cuándo y cómo cortar los hilos conversacionales

Los hilos conversacionales son una excelente herramienta de comunicación para crear un sentido de identidad y confianza con tu objetivo, pero es un arma de doble filo que puede volverse en tu contra si los sentimientos que genera no son positivos.

En ocasiones sucederá que los argumentos de las chicas fortalezcan sensaciones de aburrimiento, tristeza, nostalgia, o hagan pensar a tu objetivo en alguien más (por ejemplo un novio o un ex). Cuando dicha situación se presenta debes cortar el argumento en ese preciso momento.

Puedes introducir un nuevo argumento ignorando por completo el que ella mencionó, por ejemplo:

 

Ella: Mañana tengo un examen de matemáticas y no he estudiado, me preocupa que pueda reprobar.

Tú: ¿Escuchaste? ¡Qué padre canción!

 

O puedes afirmar tu liderazgo mediante una orden directa, ejemplo:

Ella: Cada vez que escucho esa canción me acuerdo de mi novio.

Tú: Dame tu mano…

 

Tú decidirás el paso que habrás de dar, pero debes cortar el hilo conversacional de inmediato. ¿Por qué? Porque si ella se aburre, aún cuando haya sido ella quien lo provocó, pensará que eres un chico aburrido y en consecuencia un perdedor por permitir que eso pasara. Por eso no debes permitir que pase.

 

Aquí termina nuestro breve curso de comunicación seductora para generar atracción en las mujeres.

Si el tema te ha interesado este es un buen momento para analizarlo con mayor profundidad.

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